miércoles, 31 de octubre de 2012

Organiza una Baby Shower

Organizar una baby Shower siempre me había parecido una idea genial y divertida, y aunque había organizado en otras ocasiones fiestas para mis amigas embarazadas, habían sido siempre más sencillas y menos elaboradas.
En esta ocasión, una amiga muy querida para mi y para mi hermana, Marian, estaba embarazada de ocho meses y decidimos celebrarle entre las dos una Baby Shower en toda regla!!

Hay algunas normas básicas a seguir para que este tipo de fiesta salga perfecto:

1.  Los invitados. Primero hay que decidir si la fiesta será solo para chicas o si será mixta. En mi opinión, es más divertido hacerla solo para mujeres.  Hay que tener especial cuidado en escoger a quien vas a invitar a la fiesta: familiares, amigas, vecinas... escoger con atención para que sean las personas que la mamá querría ver en la fiesta. Nosotras  seleccionamos un grupo de 13, entre las que estaban la hermana, las cuñadas, la madre, y algunas amigas de Marian.  A algunas no las conocíamos, pero con ayuda del marido de Marian nos pusimos en contacto con ellas para que pudieran participar. Lo hicieron encantadas.

2. La decoración.  Hay tiendas especializadas donde venden todo tipo de decoración para estas fiestas, solo hay que echar un vistazo en la red para encontrar cientos de puntos de venta.  Pero en mi opinión, la decoración artesanal es una opción bonita, barata y muy flexible.  Nosotros optamos por hacerle una gran pancarta de cartulinas con un mensaje para ella, unos globos, y todo el menaje de la mesa (desechable, para luego no fregar)  a juego  en azul celeste.  Como centro de mesa, una tarta decorada  y unos cupcakes a juego.  El resultado quedó genial.


La pancarta era una cuerda de tender con pinzas de madera, con letras de cartulina y ropa de bebé 

3. La cena.  Optamos por preparar una cena fría, fácil de preparar y de comer. Algunas invitadas se ofrecieron a traer algo, así que esto nos facilitó aún más las cosas.  Pusimos unas bandejas con canapés, saladitos, empanada, tortilla...  y como postre, la tarta  y los cupcakes.  Fue un éxito.  Y como bebida, aunque tengas preparados refrescos, zumos y agua, una buena opción es preparar un cóctel (siempre sin alcohol para que la mamá también lo disfrute).  Una piña colada teñida de azul (para que hiciera juego con el resto de la mesa) y con mucho hielo picado  fue nuestra elección.




4. Los regalos.  Decidimos que cada invitada trajera los regalos que quisiera, y a parte, que todas trajeran uno o dos regalitos pequeños (con cosas de aseo, baberos, patucos, calcetines,  chupetes,  pequeños juguetes...) para hacer una cesta grande entre todas.  Y aparte, mi hermana y yo le preparamos otra cesta enorme con cosas de supermercado, con todo que que va a necesitar:  colonia, gel de baño, champú, aceite, toallitas, loción hidratante, pasta al agua, etc.  Y como broche final, una tarta de pañales.  No olvidéis preparar una mesa auxiliar donde los invitados podrán ir dejando sus regalos todos juntos.

5. Los juegos.  Esto fue lo que hizo que nos tubiéramos que estrujar más la cabeza. En este tipo de fiesta los juegos son imprescindibles, pero no teníamos muy claro qué hacer que fuera con el tema de la fiesta, que sirviera para entretener a gente de edades tan diferentes...  al final hicimos una lista con los juegos que se nos ocurrían, y organizamos unos cuantos muy divertidos.  No solo hay que saber elegir los juegos apropiados, igual de importante es escoger el momento y el orden en que se propondrán. Tambien hay que pensar en los premios, pues aunque sea una tontería, ganar y no recibir ningún premio, no tiene ninguna gracia, así que preparamos pequeñas bolsitas con caramelos y chuches (todo en azul, claro está).  Tras mucho pensarlo, organizamos los siguientes juegos en este orden:
- ¿Cuanto mide la tripa?  En este juego se pasa un rollo de cordón o cinta y todas deben calcular el diámetro de la tripa de la mamá.  Luego de una en una vamos midiendo cada una nuestro cordón, y la que más se aproxime gana.
- Adivina el objeto.  A la mamá se le tapan los ojos con un pañuelo, y se le da un cubo grande lleno de papeles de periódico arrugado y también lleno de objetos de bebé.  Ella tiene que encontrarlos todos y adivinarlos todos para ganarse su premio.  En el cubo había peines, un termómetro, un chupete, una pinza de chupete, una tetina de biberón, un cuento acolchado para el agua, un mordedor, un pañal, etc. Para este juego,  el premio fue la cesta de pequeños regalitos.
-  Scattergoris del bebé.  Hicimos una plantilla con cosas relacionadas con bebés y maternidad:  marcas infantiles, nombre de niño, nombre de niña, comidas de bebé, muebles y objetos... ya sabéis como funciona este juego, se dice una letra y hay que rellenar todas las casillas que te den tiempo en un minuto.
- Imagina a mi bebé.  Este juego en principio lo pusimos un poco para rellenar, por que no nos convencía demasiado, y finalmente fue el más divertido.  Se hacen equipos, se reparten revistas de bebés a los grupos, un folio, tijeras y pegamento de barra. El objetivo es  encontrar rasgos de bebés entre las revistas que nos hagan pensar en cómo será el bebé a punto de nacer, y hacer una especie de collage con lo que creemos que será su cara.  Lo más divertido es que por mucho que te esfuerces, el resultado final es un monstruito amorfo que ni siquiera parece humano... y la mamá tiene que elegir el que más le gusta...  o mejor dicho, el que menos le disgusta.  Nos echamos unas buenas risas con este juego.

A parte de esto, desde el principio de la fiesta tubo que llevar en brazos un Nenuco, arropado con una toquilla, y cambiarle los pañales.

Si queréis echar un vistazo a estos links encontraréis ayuda para organizar la fiesta y para la decoración:
http://organizatetumismo.blogspot.com.es/2013/09/reciclando-2-decoraciones-para-fiesta.html
http://organizatetumismo.blogspot.com.es/2013/06/como-organizar-una-fiesta-al-aire-libre.html

Ahora, os cuento mi experiencia.

Nos juntamos todas en casa de mi hermana, que tiene un salón grande,  a las 6 de la tarde. Eramos 12, mi hermana, mi madre, la madre y la hermana de Marian, sus cuñadas y varias amigas.

  La fiesta era sorpresa así que el marido de Marian, Alberto, fue nuestro cómplice.  La dijimos que tenía que pasar por casa de Marta para recogerla y llevarla a otro sitio donde las habían invitado a cenar por que Marta tenía el coche averiado... un poco rebuscado, sí, pero es que ella no nos lo puso nada fácil!!!  Alberto nos hizo una llamada perdida cuando estaban a punto de llegar y todo el grupo la recibió en la calle, con globos y pancartas.  Que sorpresa se llevó, fue muy emocionante.

 Luego, una vez que terminamos con los saludos, las sorpresas, los besos y todo eso, todo el mundo estaba de pie en el salón, un poco cortadas. Así que ese fue el momento de hacer el juego de ¿Cuanto mide mi tripa?  Lo que rompió el hielo e hizo que todas se pusieran a reír y a hablar unas con otras.  La ganadora se llevó su bolsa de chuches!!

Repartimos unas bebidas  mientras  Marian hacía  el juego de Adivina el objeto.  Cuando terminó de encontrar y adivinar todo, le dimos la cesta con los regalitos pequeños que habíamos llevado entre todas.

En ese momento, que todo el mundo estaba sentado en los sillones y sillas tomándose su bebida, repartimos bolígrafos y jugamos al Scattergoris. En principio íbamos a echar dos partidas, pero nos estábamos divirtiendo tanto, que jugamos cinco.  La ganadora tubo chuches, aunque al final terminó por repartirlas entre todas.

El último juego fue el de Imagina a mi bebé  y terminamos retorcidas de la risa.  Marian no quería escoger ninguno pero finalmente gané yo!! jeje. Bolsita de chuches!!!

Sin darnos cuenta, nos habían dado las 9. Así que nos sentamos alrededor de la mesa y cenamos entre risas y charla.  Antes de la tarta, Marian abrió todos sus regalos, muy emocionada.

En resumen, todo salió a la perfección, fue divertido, entretenido y muy emotivo.  La próxima vez que organice una Baby Shower, voy a hacerlo exactamente igual.


Pincha aquí para ver más fiestas:
http://organizatetumismo.blogspot.com.es/2013/08/fiesta-ibicenca-inaugurando-el-verano.html
http://organizatetumismo.blogspot.com.es/2014/06/fiesta-pirata-inaugurando-el-verano-2013.html

domingo, 14 de octubre de 2012

Nueva York con niños

Lo primero decir que ha sido GENIAL ir con mi hija de dos años a Nueva york.

Mucha gente me dijo que los niños no lo disfrutan, que iba a ser muy cansado, que nosotros tampoco podríamos disfrutarlo con ella... qué cenizos, de eso nada. Lo hemos pasado muy bien y ella ha vuelto encantada. Cada vez que ve las fotos se pone a contarlo todo, emocionada!!!

NY es una ciudad con miles de atractivos para grandes y pequeños. Y en esta ocasión,  nuestra  tercera vez en la ciudad, quisimos centrarnos un poco en que la niña lo disfrutara. Así que cada día dedicábamos un par de hora a alguna actividad solo para ella.

¿Y a donde puedes ir en NY con los niños? A alguno de sus maravillosos parques de columpios... hay cientos, y son una maravilla.
Os recomiendo que echéis un vistazo a algunas de las webs de los parques la semana antes de viajar a Ny, pues hay muchos eventos y actividades gratuitas para niños y podríais coincidir con alguna.

http://nymag.com/urban/guides/family/leisure/listings/playgrounds1.htm

Para que os hagáis una idea de lo que hablo, echar un vistazo a este enlace:

http://www.madisonsquarepark.org/things-to-do/calendar?y=2012&m=sep

En el Madison Sq Park durante el mes de septiembre hay actividades llamadas "Art in the Park" donde cada día hay una  manualidad en el parque: hacer brazaletes, decorar con purpurina,  pulseras de hilos, separadores de libros con flores secas...  para niños un poco más mayores debe ser genial.

También en muchos parques, en verano, ponen una zona de juegos de agua, para que los peques se refresquen.

 Nosotros visitamos varios parques, pero los que más nos han gustado han sido estos dos:

Nelson A Rockefeller Park, en Battery Park. Lo encontrareis sin dificultar por que está muy cerca de la zona cero, en el cruce de la calle River Terrace con Versey St, muy cerca de donde sale el Ferry para Jersey y de la Marina. Bueno, este parque tiene como unos castillos de madera,  con pasarelas y escaleras y toboganes donde se pueden subir los padres con los niños. Hay bicicletas de madera para pedalear, columpios, figuras de animales de piedra donde los niños pueden trepar y subir... a nosotros nos encantó. Y junto al parque hay una fuente, como un estanque  grande,  lleno de peces de colores, patos y tortugas que también está muy chulo.   Pasamos un rato muy agradable rodeados de niños newyorkinos y niñeras.



Heckscher Playground: uno de los que hay en Central Park, muy cerca de las entradas del sur. Es como unas construcciones de cemento, donde puedes subirte con ellos, trepar, colarte por túneles secretos, deslizarte por escalinatas y  tirarte por los toboganes gigantes con ellos. A mi me encantó, por que nunca había podido subirme a los columpios con mi hija, y menos tirarme con ella por un tobogán (es que soy de culo ancho). Es como una pequeña aventura, con el aliciente de estar rodeados de rascacielos y edificios emblemáticos.

En realidad pasamos un día casi entero en Central Park. Era sábado, y había un montón de animación y actividades por todas partes. Vimos gente jugando al baseball y al rugbi, un concierto de un coro de blues, una concentración de jugadores de ajedrez, músicos callejeros... Vimos los patos del estanque, las barcas de remos, y corrimos detrás de las ardillas.  Montamos juntas en el carrusel y fue muy divertido. Para ella fue todo un acontecimiento ir las dos subidas en el mismo caballo!! Luego comimos unos perritos tirados en la hierva en The Meadows, donde había muchísimo ambiente, niños jugando a la pelota, volando cometas... Eire se integró de maravilla a pesar de no entender ni papa.  Ella veía a los niños correr detrás de la cometa, y se unía sin pensarlo.




The Glass Garden: Es uno de los secretos mejor guardados de los padres en NY!!! Está dentro del hospital, en el número 400 de la 34 st. Entras por la puerta del hospital y justo a la derecha ves la entrada. En realidad es un jardín terapéutico que se usa para la rehabilitación de los enfermos, algo que me ha parecido una idea brillante y que deberían tener todos los hospitales, pero está abierto al publico y puede entrar todo el mundo.  Hay un invernadero con un estanque con peces dorados y tortugas, jaulas con conejos, gatos, loros y periquitos, muchas plantas y flores, y una zona exterior llena de columpios y juguetes que se pueden usar con toda libertad, como triciclos, cochecitos, carros, casas de muñecas... Hay un arenero con cubos, rastrillos y palas que se pueden utilizar y también instrumentos de música de madera y metal. Nos encantó, es un sitio ideal para jugar y explorar.  Estaba lleno de niños.

En esta web podéis verlo:
http://gocitykids.parentsconnect.com/attraction/the-glass-garden-400-east-34th-street-new-york-ny-10016-us



Otro de los grandes lugares para niños de NY, son las tiendas de juguetes.  No son simplemente tiendas, tienen mucha animación.  Estas son mis favoritas:

F.A.O. : tienda famosa donde las haya, pues aquí es donde puedes tocar el famoso piano de BIG. Está en el 767 de la 5 Avenida, junto al Apple Store.  La tienda parece un parque de atracciones: peluches a tamaño real, el mundo leggo, el piano gigante, la tienda de chuches, la fabrica de marionetas, la enfermería de muñecos bebés (con enfermeras reales),  personajes disfrazados, el mundo de Barbie, disfraces, el mundo de princesas, la librería...  dos horas nos tiramos nosotros dentro,  disfrutando tanto como la enana.

Echar un vistazo aquí:
http://www.fao.com/shop/index.jsp?categoryId=3810526



Toys Ur Us:  está en Times Square y es la tienda más alucinante de esta cadena.  Tiene dentro una noria gigante, un Empire State de leggo con king kong y todo,  figuras de dinosaurios con acción, superheroes a tamaño natural...  y por supuesto juguetes de todo tipo, chucherías, libros... una pasada.


Disney Store: también en Times Square.  Es una tienda típica de la cadena, pero muy grande y con actividades.

American Girl Place:  si vuestro pequeño viajero es niña, en este sitio va a alucinar. Es una tienda de muñecas, donde puedes hacerte una muñeca que se parezca a ti, y comprar ropa, pijamas y complementos a juego con ella. También tienen un montón de servicios exclusivos, como un centro de belleza y peluquería para ambas, un estudio de fotografía, impresión de camisetas a juego, actividades divertidas... Tambien tienen una sección de librería con libros de actividades muy originales, por ejemplo, sobre como organizar una fiesta de pijamas, cómo hacer marionetas con papel...  es una tienda digna de una visita.
http://www.americangirl.com/index.php


Barnes and noble: esto si que fue un descubrimiento. Os cuento: estábamos en el Winter Garden, por que fuera llovía a cantaros y no sabíamos donde ir con la niña, que llevaba todo el santo día sentada en el carrito debajo del plástico. Comenzamos a charlar con otros padres que estaban allí, y les preguntamos donde más se podía ir lloviendo y nos dijeron que en Barnes and noble. Cuando preguntamos qué era eso nos miraron alucinados, ¿no lo conocéis? ¿ Si es donde van todos los padres cuando llueve!!! Así que para allí fuimos. Es una librería enorme, tipo FNAC, donde puedes ver allí los libros, sentarte a leer... hasta aquí normal. Bueno, pues tienen una sección de libros infantiles y junto a esta, una enorme zona de juego. Hay libros y juguetes tirados por la moqueta, sillitas y mesas, y todos los niños están tirados por el suelo jugando y viendo los cuentos. Genial. Y encima hay asientos para los padres y una cafetería donde puedes pedir un cafetito (bueno, por llamarlo de algún modo, ya sabéis como es el café allí), y puedes sentarte a leer una revista mientras te lo tomas. En fin, que con la que estaba cayendo fuera, esto fue como encontrar un oasis en el desierto.  Hay por lo menos diez por toda la ciudad, mirar las localizaciones:
http://store-locator.barnesandnoble.com/storelocator/stores.aspx?pageType=storeList&sat=0#content



Book of Wonder: además de ser la tienda más antigua y grande de libros infantiles de la ciudad, dentro hay un luminoso café donde sirven unos riquísimos cupcakes.
http://www.booksofwonder.com/



¿Qué tal una visita al Zoo? En NY tenéis uno de los más famosos del mundo, y uno de los más grandes.

Central Park Zoo:  este famoso zoo está dentro de Central Park, tiene una archiconocida entrada con figuras de piedra y metal. Dentro encontraréis varios habitats con más de 500 animales y una zona dedicada especialmente para niños. Merece la pena visitar este mítico lugar: 18 $ adulto y 15$ niño.
http://www.centralparkzoo.com/

Bronx Zoo:  el zoológico metropolitano más grande de America. Con más de 600 especies animales y cientos de actividades especiales para niños, recorridos en tren, teleférico, carrusel, paseos en camello, espectáculo de pingüinos...  29.95$ adulto y 19.95 $ niños entre semana.  Se puede ir en metro.
http://www.bronxzoo.com/



Y por supuesto, algunos de los mejores Museos del mundo:

Museo de Historia Natural:  con miles de diaramas de animales y sus hábitats,  meteoritos gigantes, esqueletos de dinosaurio...  un mundo en el que los niños se divertirán a  la vez que exploran y aprenden. A mi hija le apasionan los esqueletos de dinosaurio. El museo está en el lado oeste de central park.
http://www.amnh.org/

Museo de los niños de Manhattan:   un mundo específico para ellos, lleno de fantasía, arte, juegos y diversión. Echar un vistazo a las fotos de la web y no hará falta que os explique nada. Dedicado a la diversión y aprendizaje mediante el juego.  La entrada cuesta 11 $.
http://www.cmom.org/


Algunos sitios sorprendentes:

Amys Chelsea Market:  Este mercado es un espectáculo por si solo, dentro del  precioso edificio de una vieja fábrica de galletas. Pero el local de Amys, una antigua tahona con cafetería, es un lugar  a donde merece la pena acercarse para disfrutar de su espectacular bollería y pastelería.  Tienen cupcakes con caras de personajes infantiles.
http://www.amysbread.com/locations/chelsea_market


Blue Smoke Jazz Standar:  este lugar es la bomba. Es un club de Jazz que los domingos a la una ofrece sesiones de Jazz para los niños, mientras tomáis un riquísimo brunch. Es asequible  pues solo hay que dar un donativo por persona de 5$, a parte de la consumición. Este dinero va donado para  la educación musical de niños sin recursos. En mi opinión, es una experiencia única en el mundo para nuestros hijos.
http://www.jazzstandard.net/red/index.html

Fred´s Restaurant: Lugar de reunión de muchos de los padres del Upper  West Side. Es un restaurante decorado con cientos de fotos de perros y frecuentado por muchos niños.
http://www.fredsnyc.com/

Estas son mis aportaciones. Espero que os de tiempo a disfrutar de todas las oportunidades que ofrece esta maravillosa ciudad.

Pero sobre todo, quiero animar a todo el mundo a no hacer pereza a la hora de viajar con niños pequeños. Es verdad que tienes que cambiar el ritmo y adaptarte a ellos, Pero es genial y merece la pena.

Buena suerte!!

lunes, 8 de octubre de 2012

Nueva York con niños



Manualidades playeras

Este año decidimos hacer manualidades con "tesoros" que recogimos de la playa.
Me gusta que Eire haga sus propios regalos. Además de que ella lo hace con ilusión sabiendo que son para regalar, de paso, la tengo entretenida un buen rato.
Primero, recogimos de la orilla del mar tesoros muy pequeños, como caracolas, conchas, trocitos de coral, piedrecitas... fuimos llenando unos cubos  entre las dos,  pasamos una mañana estupenda y muy divertida en la playa.  Aunque luego hubo que hacer una criba, pues mi peque no entendía muy bien el concepto de "pequeño".


¿ Entendéis lo que quiero decir???

Luego en casa, utilizamos unas cartulinas de colores para hacer dibujos marinos y marcos, y rellenarlos de cola blanca con ayuda de unos pinceles.
.


Y ahora su parte favorita:  echar por encima de la cola blanca los tesoros marinos y apretarlos bien para que se queden pegados.




Ya tenemos nuestros regalos artesanales listos para entregar.  Podemos ponerle un lazo para colgar, pegar una foto...  las abuelas encantadas!!!!



jueves, 9 de agosto de 2012

Reciclando!!

¿Verdad que da pena tirar algunas cosas?  Yo soy de las que va guardando y guardando "por si acaso" y al final, en mi pisito de 65 metros cuadrados tengo un montón de trastos guardados que no uso desde hace un siglo.
Pero es que me encanta reciclar y darle un nuevo uso a cosas que iba a desechar.  Siempre se me ocurren un montón de ideas, aunque no siempre tengo tiempo de ponerlas en práctica.

Os voy a poner algunos ejemplos que cosas que he reciclado últimamente:

Las cajas de zapatos

Los zapatos de los niños vienen en esas cajitas tan monas, tan de juguete, que da pena tirarlas.  Así que una vez que estaba toda concentrada pensando en cómo tener ordenados los mini zapatitos de mi peque, se me ocurrió esta idea:


Corto una de las caras de las cajas de zapatos, le pongo la tapa y la fijo con un poco de celo.  Apilo tres o cuatro cajas según el tamaño y mirar qué mini zapatero más apañado me ha quedado.

Al principio pensé en forrarlas todas con papel del mismo color, para que quedara más bonito, pero no he tenido tiempo de hacerlo y, la verdad, es que las cajas son bonitas de por sí, con lacitos, nubes, flores...

También he usado estas mismas cajas de zapatos para tener organizadas las piezas pequeñas de ropa, como bañadores, braguitas, calcetines, baberos...   Hay muchos sitios donde venden organizadores de este estilo muy bonitos y bien de precio (en Ikea, en Casa...)  pero sinceramente, estos son gratis...  qué queréis que os diga...


Otro reciclaje:  zapatillas "heredadas".

Qué típico esto, ¿no?  ¿Qué niño no ha heredado algo de un hermano, un primo, un vecino ...? Pues mi peque ha heredado para este verano varias zapatillas de estas de tela, con cordones, de varios colores.  Estaban en muy buen estado,  pero las más claritas, estaban un pelín descoloridas de los lavados.  Así que se me ocurrió esto:


Con un pilot textil fui haciendo los garabatos que se me fueron ocurriendo: flores, mariquitas, mariposas, hojitas... y luego lo coloree con pinturas textiles y le añadí puntitos y relieve de purpurina... no os imagináis lo feliz que está mi niña con sus zapatillas de dibujitos.
Y es que han quedado muy chulas, ¿verdad?



Reciclaje extremo: transformando una camisa pasada de moda en un vestidito veraniego.

Esta primavera ha tocado limpieza a fondo de los maleteros, que como os he dicho antes, en mi caso es trabajo complicado.  Pues he sacado un montón de ropa que hace años que no me pongo y la tenía preparada en bolsas para llevarla a un contenedor de ropa, cuando me fijé en esta camisa estampada.



  Es un poco oscura, pero el estampado me gustaba mucho, y se me ocurrió hacerle un vestido a Eire utilizando la forma de la propia camisa.


Ha sido un trabajo sencillo, la verdad, a pesar de que no se me da muy bien la costura (quien diría que tengo el título de Diseño de Moda y dos años de Patronaje,  si hace tanto que no practico que me he vuelto una chapucillas).  He aprovechado el centro de la camisa, tanto en el delantero como en la espalda, aprovechando las jaretitas, los botones y los adornos del frontal. Y como el largo era bastante apropiado, también lo  he aprovechado y me he ahorrado coser el bajo.  Solo he tenido que unir los laterales, rematar el escote, y para seguir ahorrando trabajo, he utilizado el cuello de la camisa para hacer los tirantes, así que solo he tenido que unirlos al escote.


¿A que parece fácil?  Lo ha sido.  Y me encanta el resultado!!!!  A estrenar vestido.


Antes de llevar al contenedor el resto de la ropa, voy a hacer una segunda criba, por si salvo algo mas.


Reciclaje artístico!!!  

Este ha sido espectacular:  compramos un vestidito blanco en las rebajas, muy baratito.  El vestido es muy mono y desde luego, podríamos haberlo usado tal cual.  Pero  se me ocurrió pedirle a mi cuñada Ana, que es una artista con los hilos y las agujas, que me hiciera unos adornitos de colores para darle un aire más alegre.  Y ella se puso manos a la obra con este maravilloso resultado.



Ahora tenemos un vestido de alta costura.
Gracias Ana!!!





martes, 24 de julio de 2012

Un día en: Dublín



Un día en Dublín. 

Esta capital no tiene grandes monumentos, ni una riqueza arquitectónica única en el mundo, pero tiene un encanto, una amabilidad y un ambiente que te conquista.

Qué maravillosa ciudad es Dublín!

Bueno, Dublín es una ciudad que se ve con facilidad en un día, caminando tranquilamente de un punto a otro. Así que hacer esta entrada de "Un día en" es más sencillo que con otras ciudades. Pero también es una ciudad un poco engañosa, pues aunque en un día te de tiempo a visitar todos los puntos principales con tranquilidad, su ambiente engancha tanto, que os quedareis con ganas de más. Os lo digo por experiencia!!

Lógicamente, dependiendo de donde os alojéis puede que prefiráis empezar la ruta por un lado o por otro. Pero yo recomiendo comenzar el día por la O´Conell St principal arteria de la ciudad, y ver The Spire, el monolito gigante. Esta calle está animada desde primera horas de la mañana, gracias a su multitud de tiendas, restaurantes, bares y esculturas.


The Spire, O´Conell St

 Es una buena zona para comenzar la ruta, pues puedes aprovechar para pasarte por Henry St y Moore St, donde todas las mañanas ponen un mercado al aire libre. Además estas calles están llenas de tiendas tradicionales y sacareis fotos muy originales de las carnicerías, la panadería...

Mercadillo en Moore St
Nos acercamos al Liffey y desde sus orillas tenemos bonitas vistas y claro está, bonitas fotos.  Buen momento para cruzar el puente del penique (A Penny Bridge), aunque ahora no tendréis que pagar el famoso peaje.

Al otro lado del río continuamos por Westmoreland St hasta la esquina del Banco de Irlanda, un edificio de columnas grises. Y justo enfrente tenemos el Trinity College.




Entrada al Trinity College

El Trinity para mi fue una de las grandes sorpresas de Dublín.  Fue fundada en 1592 por la reina Isabel I, es la universidad más antigua de Irlanda y una de las más famosas del mundo. Según cruzas el arco de la entrada principal, llegas al patio central, rodeado de bonitos edificios, con tramos de hierva verde perfectamente cortada  y con la   imagen central del Campanillle

Campanille

  Mentalizaros a recorrerla despacio, sin prisa, disfrutando de sus detalles. Encontrareis puertas abiertas por todos lados así que colaros en todas las salas que podáis, pues parecerá que os transportáis a otra época.

Interior de un aula

  La decoración de lo interiores, las salas de reunión, las aulas, los salones sociales, está repleta de antiguedades, piezas de arte, cortinas de terciopelo, estatuas...  nosotros, pasando de un sitio a otro, dimos con una sala de reuniones sociales con unas mesas de billar muy antiguas, que parecían de otro siglo. Seguramente lo fueran.  En estas aulas estudiaron algunos personajes muy importantes de la literatura, como Samuel Beckett, Bram Stoker, Oscar Wilde o Edmund Burke.

Patio principal

Uno de las visitas obligatorias es la biblioteca (entrada 9 €) , el único lugar de pago y el único en el que seguramente tendréis que esperar cola para entrar. El edificio es de 1712 y cuenta con tres millones de libros repartidos en 8 salas.  Casi nada.  Es una de las bibliotecas más importantes del mundo. Disfrutar paseando entre sus infinitas estanterías, entre el olor a libros antiguos y madera.  En una vitrina tienen expuesta el arpa más antigua de Irlanda,  La Joya de la biblioteca es el Libro de Kells, de principios del siglo IX. Tiene un texto de algunos evangelios, con una ornamentación muy delicada y vivos colores.  Realmente una joya.

Pasear por sus campos de juego, con la vida universitario bullendo alrededor, las bicicletas aparcadas junto a los jardines...

Zonas deportivas 

Terminamos de ver la universidad y salimos por el lado contrario al que entramos, tenemos que buscar la esquina entre Clare St y Lower  Merrion St, justo en la esquina, está la  Oscar Wilde House y la entrada a Merrion Square. Este parque,  una maravilla de explanadas verdes y vegetación,  comenzó siendo un parque privado para las familias pudientes que se instalaron en los edificios georgianos que rodean el parque. Algunos de los secretos del parque son: la estatua de Oscar Wilde, las farolas (de más de 100 años), y los restos de un refugio antiaereo bajo la montaña de cesped al sureste del parque.  

Oscar Wilde en Merrion Square


Farolas centenarias, Merrion Square

Bajando por Upper Merrion St os encontrareis con otros edificios de interés arquitectónico, como la National Gallery, el Museo de Arqueología,  el Museo de Historia Natural o el Departamento de Finanzas.  Si os apetece, podeis acercaros a la Casa Numero 29 (Fiztwilliams St Lower esquina Mount St Upper), una casa georgiana de 1794 que aloja dentro un museo sobre la vida de la burguesía dublinesa en esa época.  La entrada cuesta 6 € e incluye una visita guiada (solo en inglés, pero os dan un folleto en español) y  un video muy entretenido en el que la señora que vivió en la casa cuenta cómo era su vida y la de la gente que vivía con ella.

En pocos minutos llegamos a St Stephen Green, uno de mis lugares favoritos de Dublín.  Este parque, inaugurado en 1664, cuenta con explanadas verdes, un lago repleto de patos y gaviotas, una fuente central y monumentos a varios personajes ilustres. Si os hace un día de sol, las explanadas estarán repletas de estudiantes y gente variopinta tirados en la hierva. Es un lugar ideal para descansar un rato y relajarse.

St Stephen Green
Fusilier´s Arch,  St Stephen Green

Saliendo del parque por Fusilier´s Arch os encontraréis de frente con Grafton St y el Centro Comercial St Stephen Green Shoping

St Stephen Green Shoping

El centro comercial merece una visita, pues es bastante curioso, todo de metal blanco y cristal, muy bonito. Todas las calles cercanas (Chathan Row, King St, Drury St...) están repletas de restaurantes y pubs, así que puede ser un buen momento para comer o picar algo por la zona. Nosotros comimos fenomenal en el Pub Hairy Lemon (Upper Stephen St esquina con Drury St).

Desde esta zona más o menos en quince minutos caminando llegamos a la Catedral de St Patricks.  Muy bonita por fuera, y rodeada de hierva verde. Es la mayor y más importante iglesia de Irlanda y tiene sus inicios en el año 450. Se puede visitar por dentro por 5,50€.

St Patricks Cathedral

Subimos hacia el norte por Patrick St hasta la catedral de Christ Church y el museo Dublinia. La Catedral se puede visitar por 6€ (a mi personalmente me parece que los precios de las iglesias en Dublín son excesivos, pero es lo que hay).  

Christ Church y Dublinia

Dublinia en un museo / exposición interactiva que cuenta la historia de la ciudad desde los tiempo vikingos. La entrada cuesta 7,50€ y yo recomiendo que antes de entrar, miréis algo de información sobre lo que hay dentro, pues a mi me gustó mucho y me pareció muy entretenido, pero a otras personas les parece una tontería. Cuenta con recreaciones de la vida cotidiana a tamaño natural, paneles interactivos, exposiciones... podeis mirar algo más sobre Dublinia aquí:   http://www.dublin.es/dublinia   y así  decidís si entráis o no. 

Exposición Dublinia
Exposicion Dublinia

La entrada de Dublinia incluye una visita al mirador de  la torre de la Christ Church.

Vistas desde la torre de Christ Church

Bajando por Winetavern St hasta Cook St podéis acercaros a ver uno de los pocos restos de las antiguas murallas de la ciudad. Justo frente a la Audoen´s Church.

Resto de las Antiguas murallas

Caminando por Dame St llegamos hasta el City Hall, el ayuntamiento.  Construido en 1779 por el gremio de los mercaderes como cámara de comercio. La entrada es gratuita y merece la pena dar un paseo por el interior y admirar la preciosa rotonda de estilo neoclásico. En el interior también hay una exposición sobre la historia de la ciudad, previo pago de 4 €. 

Justo al lado se encuentra el Castillo de Dublín. Utilizado desde el tiempo de los vikingos, sufrió un incendio en el año 1684 y su reconstrucción hizo que perdiera la forma y aspecto de castillo tradicional, aunque el interior se conserva en perfecto estado.  Por 4,50€ se puede visitar y recorrer las salas de la guardia, las habitaciones reales, el salón del trono, parte de las antiguas calles adoquinadas de la ciudad.   No os perdais el precioso jardín con forma de rotonda que hay tras el castillo, el Dubh linn Gardens, y las bonitas vistas desde allí de la torre de la pólvora y de la Coach House.

Dublin Castle

El atardecer es un buen momento para pasear por Gafton St, hacer algunas compras, ver a los músicos callejeros y por supuesto, hacerse una foto con Mollie Mallone.

Mollie Malone

Grafton St

Terminaremos la visita de hoy paseando por los Quays, con las bonitas vistas de los puentes y el Court House


Court House

Es el momento de regresar al alojamiento, cambiarnos de ropa, ponernos guapos e ir directamente al Temple Bar a disfrutar del maravilloso ambiente nocturno de la ciudad.  Los Pubs ofrecen cenas a buen precio, actuaciones en directo, zonas para bailar, diversión variada y guinness, mucha guinness. Recorre los pubs y busca el ambiente que mas se ajuste a tus gustos. Habla con la gente y aprende te la canción de Mollie Malone para poder corearla con los demás (http://www.coveralia.com/letras/molly-malone-the-dubliners.php ).  Será una noche inolvidable!!


Temple Bar
Musica Tradicional en un Pub

Esta es una ruta por el centro de la ciudad, para recorrerla tranquilamente y disfrutar de su ambiente, pero si teneis un poco más de tiempo, otros puntos imprescindibles de la ciudad son:

Guinness Storehouse. Situado en St James Gate la entrada cuesta 14,40 €. La visita incluye exposiciones sobre los componentes de la cerveza, los instrumentos necesarios para su fabricación, sobre la historia de la Guiness,  juegos interactivos y una especie de "cursillo" sobre como tirar tu propia cerveza, con diploma incluido.  Para finalizar, en la azotea se visita el Gravity Bar, donde te invitan a una pinta, mientras disfrutas de las vistas de la ciudad.  Podeis ahorraron un euro de descuento si sacais la entrada en el siguiente enlace:
http://www.partner.viator.com/es/6824/tours/Dublin/Evite-las-colas-Entrada-a-Guinness-Storehouse/d503-2776GUINNESS

Carcel Kilmainham. Imprescindible para entender ciertos aspectos de la historia del país y la guerra por la independencia de Irlanda. Las visitas cuestan 6€, son guiadas y muy explicativas, pero solo en inglés. Aun así, merece la pena admirar este capitulo de la historia. Como curiosidad, el último preso que obtuvo la libertad en 1924 fue Eamon de Valera, que llegó a ser presidente de Irlanda.

Phoenix Park. El parque urbano más extenso de Europa, es prácticamente un bosque, un lugar donde perderse y relajarse. En sus zonas boscosas es habitual ver familias de ciervos pastando tranquilamente. En las entradas del parque hay puestos de alquiler de bicicletas. Algunos puntos de interes del parque son el zoo, la columna del Ave Phoenix, el obelisco del Wellington Testimonial, la residencia oficial del presidente y el People´s Garden, una zona ajardinada y cultivada. 



Si quereis la versión IMPRIMIBLE   (sin fotos) pulsar aquí:
http://organizatetumismo.blogspot.com.es/2012/07/un-dia-en-dublin-imprimible.html

Un día en: Dublín IMPRIMIBLE



Un día en Dublín. IMPRIMIBLE

Esta capital no tiene grandes monumentos, ni una riqueza arquitectónica única en el mundo, pero tiene un encanto, una amabilidad y un ambiente que te conquista.

Qué maravillosa ciudad es Dublín!

Bueno, Dublín es una ciudad que se ve con facilidad en un día, caminando tranquilamente de un punto a otro. Así que hacer esta entrada de "Un día en" es más sencillo que con otras ciudades. Pero también es una ciudad un poco engañosa, pues aunque en un día te de tiempo a visitar todos los puntos principales con tranquilidad, su ambiente engancha tanto, que os quedareis con ganas de más. Os lo digo por experiencia!!

Lógicamente, dependiendo de donde os alojéis puede que prefiráis empezar la ruta por un lado o por otro. Pero yo recomiendo comenzar el día por la O´Conell St principal arteria de la ciudad, y ver The Spire, el monolito gigante. Esta calle está animada desde primera horas de la mañana, gracias a su multitud de tiendas, restaurantes, bares y esculturas. Es una buena zona para comenzar la ruta, pues puedes aprovechar para pasarte por Henry St y Moore St, donde todas las mañanas ponen un mercado al aire libre. Además estas calles están llenas de tiendas tradicionales y sacareis fotos muy originales de las carnicerías, la panadería...

Nos acercamos al Liffey y desde sus orillas tenemos bonitas vistas y claro está, bonitas fotos. Buen momento para cruzar el puente del penique (A Penny Bridge), aunque ahora no tendréis que pagar el famoso peaje.

Al otro lado del río continuamos por Westmoreland St hasta la esquina del Banco de Irlanda, un edificio de columnas grises. Y justo enfrente tenemos el Trinity College.


El Trinity para mi fue una de las grandes sorpresas de Dublín.  Fue fundada en 1592 por la reina Isabel I, es la universidad más antigua de Irlanda y una de las más famosas del mundo. Según cruzas el arco de la entrada principal, llegas al patio central, rodeado de bonitos edificios, con tramos de hierva verde perfectamente cortada  y con la   imagen central del Campanillle.   Mentalizaros a recorrerla despacio, sin prisa, disfrutando de sus detalles. Encontrareis puertas abiertas por todos lados así que colaros en todas las salas que podáis, pues parecerá que os transportáis a otra época.  La decoración de lo interiores, las salas de reunión, las aulas, los salones sociales, está repleta de antiguedades, piezas de arte, cortinas de terciopelo, estatuas...  nosotros, pasando de un sitio a otro, dimos con una sala de reuniones sociales con unas mesas de billar muy antiguas, que parecían de otro siglo. Seguramente lo fueran.  En estas aulas estudiaron algunos personajes muy importantes de la literatura, como Samuel Beckett, Bram Stoker, Oscar Wilde o Edmund Burke.
Uno de las visitas obligatorias es la biblioteca (entrada 9 €) , el único lugar de pago y el único en el que seguramente tendréis que esperar cola para entrar. El edificio es de 1712 y cuenta con tres millones de libros repartidos en 8 salas.  Casi nada.  Es una de las bibliotecas más importantes del mundo. Disfrutar paseando entre sus infinitas estanterías, entre el olor a libros antiguos y madera.  En una vitrina tienen expuesta el arpa más antigua de Irlanda,  La Joya de la biblioteca es el Libro de Kells, de principios del siglo IX. Tiene un texto de algunos evangelios, con una ornamentación muy delicada y vivos colores.  Realmente una joya.


Terminamos de ver la universidad y salimos por el lado contrario al que entramos, tenemos que buscar la esquina entre Clare St y Lower  Merrion St, justo en la esquina, está la  Oscar Wilde House y la entrada a Merrion Square. Este parque,  una maravilla de explanadas verdes y vegetación,  comenzó siendo un parque privado para las familias pudientes que se instalaron en los edificios georgianos que rodean el parque. Algunos de los secretos del parque son: la estatua de Oscar Wilde, las farolas (de más de 100 años), y los restos de un refugio antiaereo bajo la montaña de cesped al sureste del parque.  


Bajando por Upper Merrion St os encontrareis con otros edificios de interés arquitectónico, como la National Gallery, el Museo de Arqueología,  el Museo de Historia Natural o el Departamento de Finanzas.  Si os apetece, podeis acercaros a la Casa Numero 29 (Fiztwilliams St Lower esquina Mount St Upper), una casa georgiana de 1794 que aloja dentro un museo sobre la vida de la burguesía dublinesa en esa época.  La entrada cuesta 6 € e incluye una visita guiada (solo en inglés, pero os dan un folleto en español) y  un video muy entretenido en el que la señora que vivió en la casa cuenta cómo era su vida y la de la gente que vivía con ella.


En pocos minutos llegamos a St Stephen Green, uno de mis lugares favoritos de Dublín.  Este parque, inaugurado en 1664, cuenta con explanadas verdes, un lago repleto de patos y gaviotas, una fuente central y monumentos a varios personajes ilustres. Si os hace un día de sol, las explanadas estarán repletas de estudiantes y gente variopinta tirados en la hierva. Es un lugar ideal para descansar un rato y relajarse.


Saliendo del parque por Fusilier´s Arch os encontraréis de frente con Grafton St y el Centro Comercial St Stephen Green Shoping. El centro comercial merece una visita, pues es bastante curioso, todo de metal blanco y cristal, muy bonito. Todas las calles cercanas (Chathan Row, King St, Drury St...) están repletas de restaurantes y pubs, así que puede ser un buen momento para comer o picar algo por la zona. Nosotros comimos fenomenal en el Pub Hairy Lemon (Upper Stephen St esquina con Drury St).


Desde esta zona más o menos en quince minutos caminando llegamos a la Catedral de St Patricks.  Muy bonita por fuera, y rodeada de hierva verde. Es la mayor y más importante iglesia de Irlanda y tiene sus inicios en el año 450. Se puede visitar por dentro por 5,50€.


Subimos hacia el norte por Patrick St hasta la catedral de Christ Church y el museo Dublinia. La Catedral se puede visitar por 6€ (a mi personalmente me parece que los precios de las iglesias en Dublín son excesivos, pero es lo que hay).  


Dublinia en un museo / exposición interactiva que cuenta la historia de la ciudad desde los tiempo vikingos. La entrada cuesta 7,50€ y yo recomiendo que antes de entrar, miréis algo de información sobre lo que hay dentro, pues a mi me gustó mucho y me pareció muy entretenido, pero a otras personas les parece una tontería. Cuenta con recreaciones de la vida cotidiana a tamaño natural, paneles interactivos, exposiciones... podeis mirar algo más sobre Dublinia aquí:   http://www.dublin.es/dublinia   y así  decidís si entráis o no. 


La entrada de Dublinia incluye una visita al mirador de  la torre de la Christ Church.


Bajando por Winetavern St hasta Cook St podéis acercaros a ver uno de los pocos restos de las antiguas murallas de la ciudad. Justo frente a la Audoen´s Church.


Caminando por Dame St llegamos hasta el City Hall, el ayuntamiento.  Construido en 1779 por el gremio de los mercaderes como cámara de comercio. La entrada es gratuita y merece la pena dar un paseo por el interior y admirar la preciosa rotonda de estilo neoclásico. En el interior también hay una exposición sobre la historia de la ciudad, previo pago de 4 €. 


Justo al lado se encuentra el Castillo de Dublín. Utilizado desde el tiempo de los vikingos, sufrió un incendio en el año 1684 y su reconstrucción hizo que perdiera la forma y aspecto de castillo tradicional, aunque el interior se conserva en perfecto estado.  Por 4,50€ se puede visitar y recorrer las salas de la guardia, las habitaciones reales, el salón del trono, parte de las antiguas calles adoquinadas de la ciudad.   No os perdais el precioso jardín con forma de rotonda que hay tras el castillo, el Dubh linn Gardens, y las bonitas vistas desde allí de la torre de la pólvora y de la Coach House.


El atardecer es un buen momento para pasear por Gafton St, hacer algunas compras, ver a los músicos callejeros y por supuesto, hacerse una foto con Mollie Mallone.


Terminaremos la visita de hoy paseando por los Quays, con las bonitas vistas de los puentes y el Court House


Es el momento de regresar al alojamiento, cambiarnos de ropa, ponernos guapos e ir directamente al Temple Bar a disfrutar del maravilloso ambiente nocturno de la ciudad.  Los Pubs ofrecen cenas a buen precio, actuaciones en directo, zonas para bailar, diversión variada y guinness, mucha guinness. Recorre los pubs y busca el ambiente que mas se ajuste a tus gustos. Habla con la gente y aprende te la canción de Mollie Malone para poder corearla con los demás.  Será una noche inolvidable!!




Esta es una ruta por el centro de la ciudad, para recorrerla tranquilamente y disfrutar de su ambiente, pero si teneis un poco más de tiempo, otros puntos imprescindibles de la ciudad son:


Guinness Storehouse. Situado en St James Gate la entrada cuesta 14,40 €. La visita incluye exposiciones sobre los componentes de la cerveza, los instrumentos necesarios para su fabricación, sobre la historia de la Guiness,  juegos interactivos y una especie de "cursillo" sobre como tirar tu propia cerveza, con diploma incluido.  Para finalizar, en la azotea se visita el Gravity Bar, donde te invitan a una pinta, mientras disfrutas de las vistas de la ciudad.  Podeis ahorraron un euro de descuento si sacais la entrada en el siguiente enlace:
http://www.partner.viator.com/es/6824/tours/Dublin/Evite-las-colas-Entrada-a-Guinness-Storehouse/d503-2776GUINNESS


Carcel Kilmainham. Imprescindible para entender ciertos aspectos de la historia del país y la guerra por la independencia de Irlanda. Las visitas cuestan 6€, son guiadas y muy explicativas, pero solo en inglés. Aun así, merece la pena admirar este capitulo de la historia. Como curiosidad, el último preso que obtuvo la libertad en 1924 fue Eamon de Valera, que llegó a ser presidente de Irlanda.


Phoenix Park. El parque urbano más extenso de Europa, es prácticamente un bosque, un lugar donde perderse y relajarse. En sus zonas boscosas es habitual ver familias de ciervos pastando tranquilamente. En las entradas del parque hay puestos de alquiler de bicicletas. Algunos puntos de interes del parque son el zoo, la columna del Ave Phoenix, el obelisco del Wellington Testimonial, la residencia oficial del presidente y el People´s Garden, una zona ajardinada y cultivada. 








miércoles, 13 de junio de 2012

Un día en Boston: IMPRIMIBLE

BOSTON 

Fue la primera gran ciudad de Estados Unidos que conocí, y debo reconocer que me dejó un maravilloso sabor de boca. Uno de esos lugares a los que me encantaría regresar.

¿Qué hacemos si, para variar, tenemos solo un día para disfrutar de esta gran ciudad? 
Bueno, como casi siempre, necesitaríamos una semana entera para sacarle el jugo, pero solo tenemos un día. Así que nos organizaremos para aprovecharlo bien. Si queréis ver museos, tendréis que dedicarle otro día más.
Daremos por sentado que ya tenemos aparcamiento, pues es un tema bastante problemático en la ciudad.

Yo recomiendo empezar la jornada en el Boston Common. Es un parque sencillo, con mucho encanto, para pasear entre arboles y ardillas, con bonitas vistas de los altos edificios que lo rodean. Fue el primer parque público de Estados Unidos, fundado en el mil seiscientos y pico.  Justo al lado, como si fuera su continuación, está el Public Garden, otro parque con un lago lleno de patos y bonitas vistas.
 Desde el Common tenemos varias cosas a mano: lo primero la oficina de atención al visitante, que está en un extremo del parque, y donde podemos aprovisionarnos de mapas y cualquier información que necesitemos. También hacen visitas guiadas por el centro, con gente disfrazada de personajes históricos, pero ignoro si son gratuitas o no.
También desde el Common tienes a un tiro de piedra Chinatown, Beacon Hill, los rascacielos del Financial District...
Y por supuesto, tienes el comienzo del Freedom Trail, que es la ruta que yo te recomiendo. La Freedom trail es una linea roja a veces pintada, a veces de ladrillo, que hay  en el suelo y te va guiando por los principales monumentos históricos de la ciudad. Así que siguiendo esta linea, no nos perderemos nada.
Lo primero que vemos en la misma esquina del Common es el precioso edificio del State House.
Siquiendo la linea roja, veremos la Park St Church, una bonita iglesia con la torre blanca. Unos metros más y llegamos a Granary Burying Ground, un precioso cementerio urbano con mucha historia, donde podreis encontrar las tumbas de personajes tan ilustres como Samuel Adams, Paul Revere y los padres de Benjamin Franklin. Os recomiendo que antes de visitar Boston, leáis un poco de la historia de esta gente. A mi personalmente, el sitio me gustó mucho.

Continuamos la ruta y pasamos junto a la King Chapel (un edificio gris con columnas), que tiene otro pequeño cementerio, la estatua de Benjamin Franklin, el Old Corner Bookstore (un edificio de ladrillos rojos con grandes ventanas), el Old South Meetin House (que parece una iglesia, con su torre picuda, pero en realidad era un centro de reuniones)... toda esta zona es muy bonita, pues tiene una curiosa mezcla de edificios antiguos y rascacielos. Además hay muchas tiendas, cafeterías... recuerdo que por aquí compramos unas brochetas de fruta bañadas en chocolate que estaban de muerte. 
 
Un ratito más de camino y llegamos al Old State House, un precioso edificio de ladrillo rojo, con una torre marfil y ornamentos dorados (un águila, un león y un unicornio). La declaración de independencia fue leída al público por primera vez desde el balcón de este edificio, en 1776. Además de la belleza del edificio, destaca que se encuentra enclavado entre rascacielos. Nosotros le hicimos muchas fotos. Sé que se puede visitar por dentro, pero desconozco los horarios o el precio.
 
 
Luego llegamos al circulo de piedras de la Boston Massacre, y un poco más adelante, el Fanueil Hall y el City Hall. Y ya llegamos al Quincy Market y su edificio de columnas griegas. Fue uno de los grandes proyectos de la ciudad en 1824, y sirvió para darle un gran empuje económico, pues su construcción se acompañó también de nuevos muelles en el puerto, mucho más profundos.  El Quincy es un mercado donde puedes comprar todo tipo de comida, y comerlo allí en unas zonas comunes. 
A mi me encantó el sitio, el ambiente, el edificio, los puestos de comida: helados, batidos, langosta y mariscos, comida india, asiática, todo tipo de carne ... un lugar ideal para hacer una parada, tomar algo y descansar.  

Después del Quincy podeis pasar a ver Green Dragon Taver, en el número 11 de Marshall St., pues la Freedom Trail os lleva justo al lado (queda cerca del cruce entre Union ST y Hanover ST), y es un lugar histórico pues los "patriotas" del tiempo de Revere se reunían allí para sus reuniones secretas. Recuerdo que leí una curiosa historia sobre como estos hombres formaban parte de  logias masonicas, y este era su escondite favorito.

Bueno, nos queda una pequeña caminata hasta el siguiente punto. Este tramo se nos hizo un poco largo pues hay que cruzar las vías del tren y estaba todo en obras, llovía... bueno, cuando llegamos a nuestro siguiente punto, estábamos bastante cansados de andar. Pero cuando vimos  la Paul Revere´s House, nos pareció que había merecido la pena.  Es la casa más antigua de Boston, de 1680, y es de madera con ventanas emplomadas. No es que sea la octava maravilla, pero tiene mucho encanto. Justo al lado, está la estatua de Revere.
 
Bueno, aquí llega el momento de tomar decisiones.  Podeis seguir caminando, cruzar el Charlestown Bridge y acercaros a los muelles a ver el USS Constitution (el buque de guerra más antiguo del mundo, de 1812) y las preciosas vistas de la ciudad.  Y de paso, subir hasta el Bunker Hill Monument un gran monolito sobre una colina, de nuevo con preciosas vistas de la ciudad.  

O ir a North Station y coger el subway (T) hasta Harvard.  

Esto fue lo que hicimos nosotros pues aunque nos apetecía mucho ver el barco, llovía a mares y estábamos agotados, así que  aprovechamos el trayecto para descansar las piernas y disfrutar de las vistas, pues la mayor parte del camino no es subterráneo. 

 Nos bajamos en la parada Harvard de la línea roja y nos llevamos la primera sorpresa: el barrio es muy bonito, con edificios de madera. La segunda sorpresa nos la llevamos al llegar al campus de la universidad: estaba desierto, nada de ambiente universitario, pues resulta que era festivo y no lo sabíamos (Columbus day, 12 de Octubre, coincide con nuestro día de  la Hispanidad). Pero bueno, desierto o no, el campus se puede visitar igual. La verdad es que es tan bonito, que podríamos dedicar un día completo solo a Harvard, pero hoy no tenemos tanto tiempo. Nosotros recorrimos los edificios del Old Yard: Widener Library, Memorial Church, Memorial Hall...
  
Luego fuimos bajando por Plympton St hasta el río. 
Para que os hagáis una idea, a nosotros nos dio por esta zona la hora de comer, así que buscamos un sitio por la calle Plympton.  
La zona del río es muy bonita, veréis El Embarcadero y el Memorial Bridge, y si tenéis suerte, veréis a los piragüistas practicando. 
 
 Nosotros, como era octubre, tuvimos la suerte de pillar bandadas de aves migratorias, y fue todo un espectáculo. Podías caminar tranquilamente entre ellas, había cientos.

Os recomiendo un paseo por todo el barrio, pues es muy bonito.  Luego, no os perdáis cruzar por Longfellow Bridge (conocido coloquialmente como Salt and Pipper Bridge, por sus torres en forma de salero y pimentero). Para ello, os recomiendo de nuevo que toméis el metro, pues está muy lejos para ir a pie.  Nosotros volvimos a montar en la parada de Harvard y bajamos en Kendal, a muy pocos metros del puente. El puente es muy bonito, todo de hierro oxidado que ha tomado tonalidades preciosas de verde, rojo, amarillo... pero lo mejor son las vistas de la ciudad.  Nosotros pillamos algo de niebla pero aún así, fue precioso. 
  
Al salir del puente,  os encontrareis con Beacon Hill, un precioso barrio residencial de edificios de ladrillo rojo, famoso por sus preciosas puertas, jardineras, lamparas de gas... Este barrio del siglo 19 es un lugar perfecto para perderse y caminar sin rumbo, si es que a estas alturas del día, las piernas os dejan.  En  Charles St y Chestnut St  encontrareis decenas de tiendas de artesanía y antigüedades,  y por los alrededores, también hay famosas tiendas de delicatessen, alimentos probióticos, hervoristerías... nosotros aprovechamos para comprar una cesta de frambuesas y otra de moras, y merendar mientras explorábamos el barrio. También hay edificios destacados, como el Charles St Meeting House, la plaza de Mt Vernon Square, los bonitos edificios de la Louisburg Square, la calle Acorn... 
 
Y cuando no podáis andar más, es el momento de entrar en Cheers.  La entrada es la original de la famosa serie, pero el interior no tiene nada que ver, pues se gravó en un estudio con un decorado.  Pero la verdad que hace ilusión estar allí. 

 Nosotros nos tomamos una coca cola gigante sentados en los taburetes de la barra, disfrutando del ambiente.
 
Si antes de despediros de la ciudad queréis hacer unas fotos panorámicas, podéis tomarlas desde South Boston, cruzando por el Congress Bridge o el Summer Bridge.

  O también tenéis vistas bonitas  desde el Hoosac Pier, donde está el USS Constitution.


Estoy segura de que Boston es una ciudad a la que siempre querréis volver!!