jueves, 15 de marzo de 2012

Premio Liebster

¿Un Premio? ¿En serio? ¿A mi blog?
Casi me da algo...

La verdad es que he alucinado bastante y he tenido que releer el mensaje varias veces para terminar de entenderlo, pero sí. Me han dado un premio.

Por supuesto se lo pienso decir a todo el mundo durante los próximos tres meses...


LIEBSTER es una palabra alemana, significa "favorito". Es un premio que entregan blogueros a otros blogueros con el fin de reconocer su trabajo. Funciona como una cadena, así los blog premiados se dan a conocer a otros bloggers. Si eres afortunado con este premio hay que hacer lo siguiente:
  • Copiar y pegar el premio en el blog y enlazarlo al blogger que te lo ha dado.
  • Señalar tus 5 blogs favoritos con al menos 200 seguidores que merezcan ser reconocidos y dejar un comentario en sus blogs para que sepan que han sido agraciados con el premio.
  • Animar que los blogs premiados se lo concedan a otros 5 y que siga la cadena.

A mi me lo ha otorgado Mapani, del blog el mundo de mapani (http://elmundodemapani.blogspot.com) y no sé cómo darle las gracias no solo por el detalle que ha tenido, si no por seguir mi blog, a pesar de ser un poco "cajón desastre", y por sus bonitas palabras. Mil besos Mapani!!!!!

Y estos son los blog que sigo con más asiduidad y a los que otorgo este fantástico premio, que espero que les haga tanta ilusión como a mí:

1. Mi mundo en una maleta: el blog de viajes de David. Me encantan sus fotos y la ilusión con la que vive los viajes.

2. Morgana, tartas con magia: la cantidad de cosas que he aprendido aquí!!! Gracias a Morgana no solo por la cantidad de ideas que aporta, si no también por tener el detalle de contestar personalmente a todas mis dudas.

3. Notas en mi libreta viajera: su lista de restaurantes de Nueva York me conquistó por completo y a partir de ahí, comencé a seguirlo con asiduidad.

4. US Route 50: me ha encantado la cantidad de fotos y sobre todo, me ha parecido una ruta genial, muy poco vista y con muchos atractivos. Le felicito por valiente: primero por atreverse ha hacer esta ruta solo, y segundo, por atreverse con una ruta "nueva" que no es lo que suele hacer la mayoría de la gente.

5. Como hacerlo: es un blog que da ideas de manualidades para niños, recetas, viajes... un poco de todo.

Estos son mis elegidos!!!!
Gracias a todos por ser tan geniales y compartir vuestro tiempo y experiencias con los demás.



martes, 6 de marzo de 2012

Tócate las narices... resulta que son las lombrices!!

Mi peque tiene ahora dos años y medio, una edad en la que es bastante común el tema de las rabietas y pataletas... sí, hasta aquí todo normal. Ya estamos acostumbrados a que se líe a chillar cuando no se hace lo que ella quiere. No le damos la menor importancia.
Pero resulta que un día nos damos cuenta de que las rabietas están tomando un matiz un tanto exagerado: la niña tiene unos bruscos cambios de humor, y tan pronto está feliz de la vida jugando con nosotros, como se le tuerce el gesto y se pone a gritar y a llorar sin motivo, muy nerviosa. Seguimos sin darle importancia, todo el mundo te dice que es normal a esta edad.
Pero la cosa empeora y comienza a ponerse realmente preocupante: se puede tirar una hora entera gritando histérica, y no se calma de ninguna forma. Comienza a tener arrebatos violentos, como coger una de las sillitas de su habitación y liarse a sillazos con el armario. O darse ella golpes. Tras unas semanas en ese plan, nosotros comenzamos a comernos la cabeza de verdad, ¿y si realmente le pasa algo? Nos damos cuenta de que no duerme bien por la noche, se remueve en la cama, da tumbos y saltos (sí, sí, tumbada y completamente dormida) y no para de parlotear y lloriquear en toda la noche.
Muertos de preocupación consulto a su pediatra y me dice (con ojos de "pobrecita madre, qué tonta es") que es completamente normal, que los niños tienen mucha actividad cerebral, bla, bla, bla, que el cerebro no termina de "desconectar" durante la noche, bla, bla, bla, que lo de que se ponga agresiva es normal por que es hija única y quiere llamar la atención... bueno, ¿ podéis imaginar el cabreo que saqué yo de la consulta???
Tres terroríficas semanas después, tras intentar un sin fin de "técnicas" distintas para controlar la agresividad, las rabietas, los llantos... estábamos comenzando a imaginarnos cualquier cosa.
Sí, ya se que suena muy dramático, pero en esos momentos es verdad que te imaginas cualquier cosa.
Un buen día, llevo a la niña a los columpios y me llevo conmigo a la abuela de mi marido, para que pase un rato con nosotras. Mientras jugamos, le cuento lo que me preocupa y lo que está pasando con la peque, y ella, sin darle la menor importancia me dice: eso es que tiene lombrices.
Ojiplática me quedé, claro. ¿Lombrices? Pero qué tontería, ¿no? ¿Qué tendrá que ver que se comporte como una loca con que tenga lombrices?
Total, que como ella me lo ha comentado tan convencida, se lo cuento a mi madre, y va ella y pegando un respingo dice: oye, que puede ser, que cuando vosotras erais pequeñas sospeché que podía tenerlas tu hermana y me dijo el medico que observara si dormía bien o si se movía y hablaba mucho.
Haciendo memoria, me doy cuenta de que alguna vez, Eire me ha dicho que le duele el culete. Solo alguna vez, pero ... ¿y si es eso?
Con la mosca detrás de la oreja, vuelvo a pedir cita con la pediatra, cruzando los dedos para que no se vuelva a reír de mi. Y cuando llego a la consulta me llevo la sorpresa de que hay un pediatra nuevo, muy majo, que me escucha mientras le cuento lo de que ha la niña le duele el culete y que no duerme bien... ¿habría que hacerle alguna prueba? No hay que hacer pruebas, me responde, los niños cogen parásitos continuamente en los parques, en las guarderías... me receta unas pastillas, tres pastillas para tres días.
Y mi hija cambia por completo de actitud.
Se vuelve más tranquila, duerme mejor, las pataletas son mínimas y poco frecuentes...

Comienzo a investigar por internet y descubro que uno de los síntomas de los parásitos intestinales son los cambios de humor, el nerviosismo y no descansar bien por la noche.

Pero bueno, ¿es que su pediatra anterior no podía haberse preocupado un poco más?

Así que ahora queda como una anécdota más, pero menudas semanitas que hemos pasado. Nosotros creyendo que podía tener un tumor cerebral, o tener algún trastorno psíquico... y resulta que tenía lombrices...