jueves, 26 de abril de 2012

Pinturas para el baño

Otra actividad para la Princesa!!!

Pinturas para el baño

Tenía muchas ganas de hacerle estas pinturas, pues a mi hija le apasiona tirarse el tiempo muerto metida en el agua de la bañera jugando con cualquier cosa. Pero las recetas que había visto hasta ahora de pintura para baño me parecían un poco engorrosas, pues llevaban muchos ingredientes:  glicerina, maicena, aceite cosmético...  Pero el otro día encontré una receta que no puede ser más fácil, y me decidí a hacerla.

Todo un éxito!!!!

Ingredientes:

Una pastilla de jabón (mejor si es blanca)
Agua  (la proporción es doble de agua que de jabón, así para una pastilla de 100gr, utilizamos 200 de agua)
Colorantes alimenticios.
Bolsas de plástico zip (de esas para congelar, yo uso las de Mercadona)
Botes para guardar las pinturas (yo he comprado de estos de plástico que tienen tapón y boquilla, para guardar lo que me quede y poder usarlo más veces)

 Rallamos el jabón con un cuchillo o un rallador.  Lo ponemos en el baso de la batidora y añadimos la mitad del agua.  Lo batimos y cuando veamos que se forma una crema homogénea, echamos el resto del agua.
La base ya está.

Fácil, ¿no?

Ahora llega el momento de teñirla.  Dividimos la base en 3 o 4 bolsitas de  zip, echamos unas gotas de colorante en cada una haciendo las combinaciones que  nos apetezcan, cerramos bien el cierre y amasamos la crema dentro de la bolsa hasta que se funda bien el color.  Ya sabéis, cuanto más tinte, más intensidad. Cuando lo tengáis bien mezclado, hacéis un corte en uno de los picos y vaciáis la pintura en un bote.
Yo he elegido este tipo de botes de plástico, pero en realidad podéis usar cualquier recipiente que os sea cómodo.

Ya está lista para usar!!!  Queda una pintura cremosa, como en relieve, y pueden usarla con las manos o con pinceles.  A Eire le encanta.
La pintura, bien cerrada, dura varias semanas.



El único inconveniente que tiene es que luego no hay forma de sacarla del baño!!!!!!!!!

Piruletas de galleta

Inauguramos sección!!

Con la etiqueta "organiza tu arte", voy a crear una sección donde aparezcan las cosas divertidas que hago con mi princesa.
Hay muchas tardes que hace frío o llueve y no podemos ir al parque ni a pasear por la calle, o cuando llegan las vacaciones de navidad o semana santa...  este tiempo que pasamos en casa pueden convertirse en una lucha continua por evitar que mi pequeña, siempre llena de energía y ganas de hacer cosas, termine destartalando la casa, saltando en los respaldos del sofá o llenándolo todo de juguetes con los que luego ni siquiera juega.  ¿Qué puedes hacer en casa estas  tardes que hace mal tiempo?

Pues de eso va esta sección, de las cosas que hemos ido haciendo para pasar una tarde entretenida y agradable juntas.

Ayer hicimos:

Piruletas de galleta.  O Pirulletas, como las llama Eire.





Desde que vi esta idea en  el blog de 3 Macarrons, tenía unas ganas locas de hacerlo con ella. Y esta semana, con las lluvias y la temida "ciclogénesis explosiva" asomando en el horizonte, nos pusimos manos a la obra. Es una receta divertida, fácil de hacer, y con ingredientes sencillos que sueles tener siempre en casa.

Ingredientes:



- 200g de mantequilla (hay que derretirla un poquito)
- 200g de azúcar glass
- 1 huevo 
- 400g de harina
- colorante alimentario



Ponemos la mantequilla en un bol y le añadimos el azúcar y el huevo.   Añadimos la harina tamizada con un colador.  Esto de tamizar la harina a ella le encantó.


Mezclamos bien y amasamos con las manos.  Le costó un poquito al principio, pues le daba repelús ensuciarse, pero cuando le cogió el gusto, no paraba de reírse mientras amasaba. 



Separamos la masa en pequeñas bolitas y les hacemos un agujero dentro como si fuera un volcán. En este agujero ponemos los colorantes, haciendo las mezclas que nos apetezcan. Hay que amasar bien para que el color se reparta y quede uniforme. Cuanto más colorante, más intensidad.  Hay que tener en cuenta que los colorantes se intensifican cuando pasados unos minutos, por lo que si os parece que la masa está quedando muy clarita, esperar un poco, mientras hacéis otra bola, y luego ya decidís si seguís añadiendo gotas de colorante o no.


Unimos las bolas de colores en una bandeja, haciendo una sola masa, y luego le pasamos el rodillo por encima. A mi hija lo del rodillo le vuelve loca... se tiraría una hora dale que te pego aplanando la masa.


Con un cuchillo vamos cortando tiras de masa, hacemos churritos y luego, los enrollamos como si fuera un caracol. Los aplanas un poquito con la mano y le clavamos un palito de madera.


Cuando los tienes todos terminados los pones en una bandeja de horno con papel vegetal o papel de aluminio.  Hay que precalentar el horno un ratito y luego, nada más que meterlos 20 minutos  a 180 grados.


Sacarlos, dejar que se enfríen y listas para comer, envolver, regalar...


Nosotras nos comimos unas cuantas y las demás las envolvimos en film, les pusimos lazos, y las hemos ido regalando a los amiguitos de Eire, a las tías, a su profe...  repartirlas le ha hecho tanta ilusión como hacerlas.


Estas galletas las repetiremos seguro.


miércoles, 18 de abril de 2012

Un día en: Yosemite


¿Cómo ver un lugar tan maravilloso como es el Parque Nacional de Yosemite en un solo día? Lo ideal sería dedicarle una semana entera, para disfrutar de sus paisajes, la fauna, las actividades y excursiones que ofrece... pero lo normal es que quien visita Yosemite, lo hace como una visita más en un apretado tour por la Costa Oeste. Bueno, la idea es aprovechar lo mejor que podamos nuestro día en este lugar, así que vamos a organizarnos bien.

Según tomas la Tioga Road, el paisaje ya promete.


Ellery Lake, es el primer lago que te encuentras, que en realidad es más bien lo que aquí llamaríamos un pantano, por que tiene una presa. Nosotros fuimos en sábado y el lago estaba lleno de familias pescando y de picnic, muy pintoresco.

A continuación el Tioga Lake, muy parecido.

Entras por la Tioga Pass Entrance, pagas te dan los mapas y comienzas el ascenso con las vistas de las montañas, cruzándote con algunas cascadas, hasta los 2600 metros de altitud. Los tímpanos se vuelven un poco locos, pero nada grave.


A partir de aquí el paisaje por Dana Meadows es de ensueño, y fuimos haciendo paradas cada dos por tres para hacer fotos, pasear junto a un riachuelo… precioso.


Praderas de Toulumne Meadows, el sitio perfecto para perderse consigo mismo.
Aparcar el coche y dar un paseo atravesando las praderas hasta el río, es realmente bonito. Dicen que se pueden cazar peces voladores, pero nosotros no los vimos.
Desde aquí se pueden hacer caminatas y excursiones, según valláis de tiempo, o trepar hasta alguno de los púlpitos de granito (Potholo Dome es el más facilón, Lembert Dome el que mejores vistas tiene). Hay mesas de picnic, unas tiendas de recuerdos, restaurante, gasolinera, aseos… Y un centro de visitantes donde aclararán tus dudas y te ayudarán a organizarte el resto del día, si lo necesitas.

Siguiendo la ruta hay muchas paredes de escalada, y se puede ver a gente practicando.

Lago Tenaya. Para mi, el paraíso. Hay una playa de arena y tumbarse allí, con esas vistas, es un privilegio. No verás el momento de irte. Hay también mesas de pic-nic.


Olmstead Point. Es un lugar perfecto para hacer postales! La vista es magnifica. Se puede divisar el Half Dome justo desde el lado contrario desde donde se ve en el valle. Desde esta privilegiada posición puedes ver a los escaladores. Saltarás de roca en roca disfrutando del momento, las vistas, haciendo fotos…


Consejo: justo más allá de Olmstead Point verás un púlpito de granito muy grande al que si te encaramas (es una subida muy suave de roca, sin sombra, pero para niños) verás las vistas del lago Tenaya, magnificas vistas. Tendrás una visión panorámica de 360 grados, impresiónate. Merece la pena subir (20 30 grados en unos 200 metros).

Desde aquí continuamos toda la carretera del tirón, solo haciendo algunas paradas para hacer fotos, hasta la entrada del valle.


Primera parada tras entrar en el valle Bridalveil Falls. (Esas típicas cascadas de Postal...que lamentablemente en verano bajan con poca agua). Hay un corto paseo hasta la base de las cascadas. En Agosto y Septiembre están prácticamente secas. Así las pillé yo, con un hilo de agua, y aun así el sitio es precioso.
La siguiente parte del camino nos conducirá lentamente por un paisaje abrumador. Es una carretera de dos carriles, así que el que quiera que pase...

Swinging Bridge. Sal fuera y camina por este puente. Hay buenas vistas del Half Dome, Yosemite Falls y el Capitán. Es un buen punto para hacer una paradita, podéis acercaros al agua, ver las ardillas, descansar o estirar las piernas.

Siguiendo por la carretera, iras viendo una tras otra fenomenales vistas del Half Dome, de cataratas, The Chapel... No dudes en parar el coche y bajar a tomar esas fotos de postal con tu cámara.

Yosemite Village. Tenéis un área de servicios, restaurantes, tiendas, aseos, etc.
Si queréis ir a ver las cascadas (Lower Yosemite Falls) desde aquí, calcular bien el tiempo. En el visitor centre os indicarán cuanto tiempo lleva cada ruta.
Calculo que llegareis aquí justo a la hora de la comida, así que aprovechar.
Puedes tomar un buen trozo de pizza, una hamburguesa y cervezas en el Curry Village. El Curry Village tiene también un buffet libre, coma cuanto pueda, ideal para grupos. O comprar algo en la tienda y comértelo por ahí. O una pizza en Degnan's. Para aquellos que quiera una comida especial y más elaborada Mountain Room en Yosemite Lodge.
Si tuvierais más tiempo (y no solo un día) aquí la oferta de actividades es inmensa... puedes subir al Mirror Lake, alquilar una bicicleta, una canoa, rafting, bañarte en el río Merced... Muy aconsejable es la caminata a las Vernal Falls. Es un paseo de una milla o milla y media, turístico y transitado, pero tolerable...
El paseo en tranvía es muy interesante, un ranger os guiara y os contara en este paseo cosas muy interesantes por unos 20 dólares unas dos horas. Bueno, al final pongo una lista de rutas y actividades, para los que quieran estar más de un día en el parque.

Ir a el Hotel Ahwahnee, no os lo podéis perder. Nos encantó la situación, los alrededores, la gran sala de la chimenea… un truco, en la primera planta tienen café gratuito (bueno, café… lo que los americanos dicen que es café, claro), te acercas, coges tu vasito lo llenas, te pones el azúcar y te lo puedes tomar mientras das un paseíto por el jardín.

Continuamos hasta el fondo del valle, dando una vuelta por el camping Upper Pines, que nos habían dicho que podríamos ver osos, pero era medio día y no es buena hora para verlos, tiene que ser por la mañana o al atardecer. Estuvimos en los establos viendo las mulas. Aquí igualmente con más tiempo, se puedes hacer excursiones en mula. O hacer la caminata hasta el Mirror Lake, pero asegurándose antes de que tiene agua, que cuando yo fui no tenía.
Hicimos alguna parada más para ver el río Merced o las vistas del valle y ya tomamos la carretera rumbo al Tunnel View.

Tunnel View es uno de esos miradores en los que todo el mundo está diciendo “guaauuu” con los ojos como platos. Es esa imagen de postal, imposible de olvidar, que no te cansas de fotografiar.

Atravesar el túnel y en 30 minutos de carretera llegareis a Glacier Point. Este será uno de los principales atractivos de vuestro paso por Yosemite. Tomate un buen respiro y tiempo de cerca de una hora para estar aquí. Las vistas del Yosemite Valley son impresionantes, a vista de pájaro. Si el cielo acompaña tomarás muchísimas fotos y videos.

No dejéis de dar un buen paseo para disfrutar de las vistas de todos los ángulos posibles.
También tienen cafetería, tienda, aseos, etc. Dicen que desde aquí se ve uno de los atardeceres más bonitos del mundo, pero aun os queda tarde por delante así que a seguir el camino.
En la Tioga Road, nosotros vimos un coyote.

Unos cuarenta minutos más de camino entre bosque, más o menos, y veréis la desviación del hotel Wawona. No os perdáis dar una vuelta por el hotel, es precioso. Parece una postal de La Casa de la Pradera.
Si al final no habéis comido en el valle, este es un buen lugar, un poco más caro, pero muy recomendable. Cuando yo estuve tenían una barbacoa en la pradera, con un buffet libre de carnes, ensaladas, verduras y postres, por unos 25 dólares por persona, todo incluido. Y con una pinta!!!
Seguimos, que aún queda media horita hasta Mariposa Grove. Nosotros aparcamos el coche y optamos por hacer un tramo de la ruta a pie, más o menos hasta ver los árboles más importantes. El camino es precioso, y cuando lo hicimos nosotros, íbamos acompañados la mayor parte del tiempo de una familia de ciervos… fue mágico.


A la entrada del camino hay tienda, aseos, etc. También se puede hacer la visita en un trenecito.

Y ya como final de la visita, si os queda tiempo y os viene bien, hacer una última parada en Tenaya Lodge en Fish camp. Es un precioso hotel y tiene un vestíbulo amplio y bonito. Aprovecha para tomar un refresco o siéntate y relájate.

Esta ruta se puede hacer en un solo día, como bien he dicho, madrugando y terminando tarde.
Yo la hice así, exceptuando Glacier Point, que lo vi la mañana del día siguiente, y el valle lo repetimos más tranquilamente también el día siguiente, para ver el hotel Ahwahnee y los establos de mulas. Pero nos entretuvimos bastante por la Tioga Road, por que nos encantó.


Rutas alternativas para quien tenga más días:




* Desde el visitor center de Yosemite Village, sale una ruta con vistas envidiables: Cook’s Meadow Loop fácil 1.6 km ida y vuelta, 45 minutos
Punto de partida: Centro de Visitantes – Parada 5 del ómnibus del parque. Este
senda corta ofrece vistas impresionantes de Half Dome, Glacier Point, Sentinel Rock, Yosemite Falls y Royal Arches. Comience en la Parada 5 del ómnibus del parque cerca del Centro de Visitantes. Proceda a lo largo del sendero para bicicletas hacia el oeste en dirección a Yosemite Falls.
Después de llegar a la Parada 6 del ómnibus del parque, en vez de continuar esta ruta podemos hacer la siguiente ruta:
* Cascadas Lower Yosemite Fall. Lower Yosemite Fall fácil.1.7 km ida y vuelta, 45 minutos. Punto de partida: Parada 6 del ómnibus del parque (Lower Yosemite Fall Trailhead). Este sendero es fácil, es corto y está pavimentado. Premia a los visitantes con vistas espectaculares de Upper and Lower Yosemite Falls cayendo desde lo alto. En Yosemite Falls el agua corre a pleno entre finales de octubre y principios de agosto. En agosto,septiembre y principios de octubre las cascadas pueden quedar sin agua, a la espera de las próximas nevadas o lluvias. Con la llegada de la primavera y el derretimiento de la nieve, el mes de mayo ofrece el caudal más espectacular y estruendoso de YosemiteFalls. Una vez en el mismo punto (para 6 del omnibús) seguimos con la ruta anterior. Cruce la calle y camine hacia el sur. Continúe por el sendero de bicicletas. Siga por la bifurcación izquierda de la senda hacia el este. Diríjase al estacionamiento de Sentinel Bridge y luego hacia el puente. Allí tendrá una espectacular vista de Half Dome reflejadas en el Río Merced. Desde el estacionamiento, siga el sendero de tablas de madera hacia el norte cruzando la pradera. Cruce la calle y tome el sendero de regreso hacia el Centro de Visitantes en dirección este y la Parada 5 del ómnibus del parque.

En fín, que te puedes quedar quince días disfrutando del parque, pero ese sería otro viaje, ¿no?


Si quieres la versión IMPRIMIBLE y sin fotos para llevarte a tu viaje, pulsa aquí:
http://organizatetumismo.blogspot.com.es/2012/06/un-dia-en-yosemite-imprimible.html

Un día en: Bruselas

La verdad es que hemos estado tantas veces en Bruselas, que ya nos dedicamos a pasear por las calles sin ver nada en concreto. Pero bueno, para quien valla por primera vez y solo tenga un día en la ciudad, mi recorrido favorito por Bruselas es este:

Comenzar el día el el Parque de Laeken, todo cubierto de hierva verde, es un buen lugar para disfrutar si hace un día de sol y tener magníficas vistas de la ciudad y el Palacio Real. Merece la pena visitar el Pabellón chino y la Torre Japonesa, y la Cripta Real, monumento a Leopold I. Para quien quiera, aquí se puede visitar el Atomiun y el Parque Mini Europa, con miniaturas de todos los monumentos europeos. Y por supuesto, aprovechar para ver la Catedral Notre Dame de Laeken. A mí personalmente las iglesias me encantan, pero solo las visito por fuera.

Antes de ir al centro de la ciudad, podemos conducir hasta el Parque del Cincuentenario para recorrerlo y visitar su famoso Arco. Y ya que estamos al lado, ver la sede del Parlamento europeo.

Ahora al centro.

Solemos aparcar cerca del palacio de justicia o de la plaza de Petit Sablon. Hay varios parkings pero también a veces puedes tener suerte y encontrar aparcamiento en la calle.

 El palacio de justicia es un edificio bastante bonito, pero a mi la plaza del petit sablon me encanta, y desde allí podéis ir a ver la iglesia Notre Dame du Sablón y la plaza del Grand sablon, tiene algunas fachadas curiosas y callejones con encanto. En esta plaza hemos encontrado a veces mercadillos y festivales artesanales, donde puedes degustar y comprar productos de granjas de la zona. Aprovechar para comprar un cucurucho de patatas fritas para comerlas por la calle en alguna "friterie", como hacen los belgas. O probar las salchichas Frikandel, una porquería que está buenísima.

Desde allí un paseito cuesta arriba hasta el palacio real, pasando por el museo de bellas artes. En frente, si vais con tiempo, el parque de Bruselas es un sitio tranquilo y verde para pasear entre vegetación y fuentes. Es el parque más importante del centro de la ciudad, y también el más grande, en el que se esparcen diferentes esculturas medio escondidas entre su vegetación.

Si no, volver hasta la rue Montagne de la Cour, y bajando por ella veréis el edificio Art Novó del museo de los instrumentos musicales, que es precioso (se conoce como edificio Old England, por un cartel que tiene en la fachada). Enfrente está el Museo Real de Bellas Artes.

 Continuando por esa calle, hay algunos edificios de fachadas flamencas curiosos (con los tejados escalonados). Llegar hasta el Mont des Arts, una plaza ajardinada, a la que se baja por unas escalinatas y desde la que hay unas vistas preciosas de las torres de la Grand Place y de algunos edificios de arquitectura típica Flamenca. Cuando bajéis las escalinatas prestar atención a la derecha, un poco escondido hay un reloj astronómico antiguo, gigante, con figuras de los doce apóstoles, que toca las campanas cada hora en punto. Es bonito y curioso. 

Si desde aquí cogemos la calle Cantersteen a la derecha llegaremos hasta la preciosa Catedral de Saint Michel el Gudule.

Y de ahí derechos a las galerías reales St Hubert. Son lujosas y con tiendas bastante curiosas, bombonerias, joyerías .. no os podéis marchar sin probar los bombones. Yo soy adicta a los bombones blancos con crema y una avellana entera, de Leonidas.

 Salir por alguna de las calles de los restaurantes, al atardecer , el ambiente es increíble, todos los restaurantes iluminados, con velas en las mesas... son la rue des bouchers, rue beenhouwers... es el mejor sitio para degustar una ración de moules-frites (mejillones con patatas), el plato estrella del país.

 Desde allí nos encontramos de frente con la Grand Place, que es impresionante de día y más impresionante aun de noche.

Nosotros cuando llegamos a este punto nos damos una vuelta por las calles colindantes, bajamos hasta el Manneken Pis, que aunque no es más que un muñequillo de bronce de 30 centímetros en la esquina de una calle... no puedes irte de Bruselas sin visitarlo. Además los mejores gofres los hacen justo al lado. Yo me muero por el gofre de plátano y fresas con chocolate. Sí, lo sé, lo mío con los dulces debería hacérmelo mirar...

Desde este punto estamos a un paso de una de nuestras cervecerías favoritas: La Becasse, en rue de Tabora, 11. Es muy antigua y está en un callejón. Lo típico es una gran jarra de cerveza de color anaranjado, que casi no tiene espuma ( y no es muy fuerte), y se toma con una salchicha grande cortada en rodajas.

Por esta zona aledaña a la Grand Place hay algunos monumentos destacables, como la Iglesia Notre Dame aux Riches Claires, que es bastante curiosa por su forma redondeada y sus ladrillos rojizos, y muy cerquita, el Mercado Halles Sainte Gery, que también es un edificio muy bonito.

Esta zona tiene mucho ambiente por la noche. Así que si no estáis con el estómago ya lleno de probar bombones, gofres y cervezas, es el momento de buscar un restaurante y darse un homenaje.

Os iréis a dormir con la sensación de haber pasado un día inolvidable, muy bien aprovechado y... agotador!!!

martes, 3 de abril de 2012

Un día en: Toledo

Quería inaugurar esta sección nueva, con mi ciudad, Toledo. Para mi es una de las ciudades más bonitas del mundo, y no es amor de "hija".

Este es un recorrido para ver lo imprescindible de la ciudad de Toledo en un solo día. Por supuesto y como digo siempre, si hay más días mejor, pero si no los hay, por lo menos saber qué ver para aprovechar bien el tiempo.

Aparcar en Toledo: Aunque a Toledo se puede entrar por muchas carreteras, dependiendo de vuestro destino, o por tren (a la estación del AVE), yo voy a comentaros algunas cosas sobre el aparcamiento:
En Toledo, todo es zona azul. Los domingos y sábados por la tarde es gratis, pero el resto del tiempo es de pago. Si queréis probar suerte... intentarlo, pero sin conocer la ciudad podéis terminar metiendo el coche por alguna calle demasiado estrecha y pasar un ratito de nervios.
Hay varios parkings que no están mal. Yo suelo ir al Parking del Corralillo de San Miguel, justo al lado del Alcazar. La tarifa es de 17,40 € todo el día o 1.74 € la hora.

Pero lo que yo suelo recomendar es dejar el coche en el aparcamiento municipal gratuito que hay junto a la estación de autobuses, en la vega del río. Este itinerario lo voy a hacer empezando desde aquí:

Una vez que aparquéis, tenéis que subir la empinada cuesta de la Calle de la Carrera, que va junto a las murallas de la ciudad hasta que llegues a La Puerta de Bisagra, que es la entrada al casco histórico.
Entrada por la Puerta de Bisagra ( de origen musulmán, reconstruida en el siglo XV por Carlos V) . No traspaséis las murallas por esta puerta, seguir a mano derecha junto a la muralla hasta la Puerta vieja de Bisagra o de Alfonso VI (siglo XIII, por aquí entró el rey Alfonso VI en 1085 como nuevo rey.) Subir hasta la iglesia Santiago del Arrabal (una de las mejores muestras de arte mudéjar de España, siglo XIII) y subir por la Calle Carretas. Continuando de frente llegareis a la Puerta del Sol (estilo mudéjar, siglo XIV). No paséis por la puerta del sol, mejor subir por las escaleras de piedra que hay junto al hotel Abad que suben hasta la calle Cristo de la Luz, donde a pocos metros veréis la Mezquita del Cristo de la Luz (año 999, época califal, la más importante muestra de arte islámico de Toledo. Se puede visitar solo de 2pm a 8pm, por 2,30€). A continuación llegar a la Plaza de las Carmelitas Descalzas por la calle que sale justo frente a la mezquita, y girando al final a la derecha. Desde aquí, podéis callejear un poco por la zona, las calles son estrechas y bonitas, y podéis ver edificios históricos como el Convento de Carmelitas Descalzas (año 1640), el convento de Las Capuchinas y sobre todo no os perdáis el Cobertizo de Santo Domingo el Real (un cobertizo en una calle cubierta por edificios unidos, muy típicos en Toledo). Seguir esta calle hasta que os encontréis a la izquierda con la calle Aljibes (si encontráis puertas abiertas, veréis los hermosos patios toledanos, de origen árabe, con sus fuentes y sus plantas, podéis entrar a verlos sin problema, los toledanos se enorgullecen de sus patios), una calle estrecha que os llevará hasta la Calle Tendillas. Seguir a la izquierda la calle Tendillas, hasta la plaza de San Vicente, para seguir de frente por la calle Alfileritos ( esta calle es muy típica, y también tiene preciosos patios. La calle se llama así porque la tradición cuenta que durante siglos las jóvenes que querían encontrar esposo, iban a llevarle alfileres a la estatua de una virgen que hay en una esquina. Si vais por esta calle, veréis en un rinconcito la virgen detrás de una pared de cristal, llena de alfileres). Continuar por la calle Sillería (pasareis junto al restaurante Cason de los Lopez, podéis pasar a verlo, por dentro es un edificio típico toledano y tiene un bonito patio) hasta que al final de la calle os encontrareis con la plaza de Zocodober, centro neurálgico de la ciudad. Aquí podéis ver varias cosas: bajando por el arco de la sangre, os encontrareis el museo Hospital de Santa Cruz(entrada gratuita, el edificio es muy bonito y tiene unos patios que merecen la pena), el Alcázar (si queréis entrar son 5 euros e incluye el museo del ejército), creo que lo mejor es ir a la parte de atrás y disfrutar de las vistas del Castillo de San Servando y del Puente de Alcántara sobre el río Tajo. Cuando terminéis aquí, desde la misma plaza de Zocodober coger la calle Comercio (conocida popularmente como Calle Ancha. Como su nombre indica es la calle con más tiendas) y continuarla hasta el final, sin desviaros, hasta que lleguéis a la calle Arco de Palacio, donde si giráis a la izquierda os encontrareis con La Catedral (del 1226, una de las más importantes de España, la entrada es gratuita aunque tiene un museo en el interior que cuesta 7€, abierta hasta las 6pm) y el Ayuntamiento ( año 1575). Seguir por la calle que está pegada a la fachada del Ayuntamiento, a la derecha, y pasares por un estrecho pasadizo que lleva por detrás del edificio hasta la calle Trinidad. Seguir esta calle a la izquierda hasta enlazar con la calle Santo Tomé, seguirla hasta encontrar el callejón San Juan de Dios, que saldrá a la izquierda. En esta misma calle encontrareis a la izquierda la preciosa travesía de La Judería, que podéis recorrer. Todo este barrio es muy bonito. Si siguierais San Juan de Dios de frente llegaríais al Paseo del Tránsito, un paseo ajardinado con bonitas vistas y la Sinagoga del Tránsito (arte mudéjar del siglo XIV, es preciosa, la entrada son 2,40€ y está abierta hasta las 6pm), al lado está el Museo Sefardí (los Sefardíes eran los judíos que vivieron en España y fueron expulsados del país por los Reyes Católicos. El edificio es muy bonito y el museo interesante, los sábados por la tarde es gratuito). Tomar la Calle Reyes Católicos y buscar Santa María la Blanca (siglo XIII, el más bello y completo ejemplo de arte mudéjar toledano. Abierto hasta las 6pm, 2,30 €). De aquí tenéis que bajar un poco por la Calle Reyes Católicos hasta el precioso Monasterio de San Juan de los Reyes (siglo XV, 2.30 € hasta las 5:30). Desde allí buscar la calle Bajada de San Martín y bajar a ver el Puente de San Martín, que tiene unas preciosas vistas del Monasterio de San Juan de lo Reyes desde el río. Ahora solo os queda caminar hasta el coche por el Paseo de Recaredo, hasta la puerta de Bisagra, y bajar hasta la estación de autobuses de nuevo.
Si queréis, antes de iros de Toledo, ir a hacer unas fotos desde el Parador Nacional de Turismo o desde la Ermita del Valle, vais en coche desde la estación de autobuses tomando la Ronda de Juanelo, que pasa junto al río, cruza el río por el puente Juanelo, y sigue la Ronda de Circumbalación para ver la ciudad desde el otro lado del río. Las vistas son preciosas, sobre todo al atardecer y por la noche, con la ciudad iluminada.