lunes, 25 de noviembre de 2013

Viajar con niños: En Avión

Muchos me habéis preguntado cómo me las he arreglado con mi niña en el avión cuando voy de viaje. Especialmente los que la conocéis en persona y sabéis que es como un rabo de lagartija, que es muy nerviosa,  inquieta y no para de hablar.

Y la verdad es que los viajes en avión los hemos llevado siempre fenomenal, incluso lo más largos. Mi peque tiene cuatro años y ya ha viajado bastantes veces en avión, algunos vuelos de ocho horas.

Así que he pensado en hacer una guía con las pautas que yo suelo seguir para que los viajes en avión sean más llevaderos y que los padres salgan airosos del vuelo incluso con el niño más inquieto.

El avión es un espacio reducido y hay mucha gente alrededor nuestro, por lo que es primordial intentar no molestar a los demás. Sería importante hablar con nuestro hijo antes de subir al avión y explicarle qué tipo de conducta esperamos de él, qué cosas se pueden hacer o no dentro de un avión, etc.  Por muy pequeños que sean nuestros hijos, el hecho de que ya les expliquemos de antemano ciertas cosas sobre el viaje que tenemos por delante,  les ayudará a saber qué les espera. Explícales que van a estar sentados en un asiento, que tendrán una mesita para ellos solos, que deben hablar bajito, que no se pueden poner de pie ni caminar por los pasillos...

El día de antes del viaje prepara una mochila que puedas llevar contigo en el avión,  y piensa en un buen surtido de cosas que puedan entretener a tu peque: algún juguete pequeño (sin música ni sonidos, por favor), cuentos, lapices y cuaderno para colorear, pegatinas, consolas, dvd portátiles con sus películas favoritas... Asegúrate de llevar unos auriculares!!!
Yo tengo un recurso que me funciona muy bien y que consiste en llevar un par de cosas nuevas que dejo para las últimas horas de vuelo: un regalo, un juguete nuevo, un puzzle, una peli que no ha visto... algo que les llame la atención y ayude a terminar el viaje con un niño entretenido y feliz. Lo que nos lleva a terminar el viaje con unos padres saliendo del avión con la cabeza bien alta y sonrientes.

Intentar llegar temprano a facturar. No hay nada peor que tener que ir corriendo por el aeropuerto por llegar con el tiempo justo, cargados con las maletas y los niños... y si es estresante para cualquier persona, imaginar para un niño.  Después de ponerle como una moto, meterlo en un avión y pretender que se porte bien y se quede calladito...

Menciona en el mostrador de facturación que viajas con niños, tal vez te asignen asientos con más espacio. Lo normal es que las personas que viajan con niños embarquen los primeros en el avión, así que estar pronto en la puerta de embarque.

 Revisa bien la ropa que le vas a poner, que sea cómoda, elástica, preferiblemente de algodón. Mejor llevarle varias capas puestas (dos camisetas, una sudadera...) para que sea fácil adaptar la vestimenta a la temperatura del avión. Piensa que por lo general, en la calle, el aeropuerto, el avión o el destino suele haber temperaturas muy variables y es más fácil poder ir quitándole o poniéndole ropa, que llevarle con un jersey gordo que le pueda llegar a agobiar o con ropa demasiado fina y se muera de frío con el aire acondicionado.

Una buena idea es llevar en la mochila alguna pequeña mantita, si tienen alguna preferida o alguna que veas adecuada, pues puede favorecer que se relajen y se duerman en el avión, bien tapaditos, o con la cabeza apoyada en ella.

Los alimentos que puedes llevar en el avión dependen de la regulación de los distintos países. En España, por lo general, solo hay restricciones con los líquidos, y no con el resto de alimentos. Así que prepara un surtido de chuches, gusanitos, galletas, lacasitos,  frutos secos... de acuerdo al gusto y edad de tu peque. Sí, ya sé que no te gusta que abuse de estas cosas... pero ¿no has oído el dicho de "un día es un día"? Pues  ESTE es el día.
Si el viaje es largo, asegúrate de llevar también algo de comida, algún sándwich o bocadillo, yogures, barritas de cereales... pues los menús de los aviones no siempre son lo más apropiado para los niños. Algunas compañías tienen menús infantiles, pero no todas, pregunta a la azafata.

Y recuerda llevar agua. Aunque para pasar los controles de seguridad no puedes llevar agua en la mochila, sí que puedes comprarla una vez estás dentro del aeropuerto. Así que asegúrate de llevar una botella de agua para tu peque. Recuerda que la deshidratación es muy común en los aviones, especialmente en niños y en vuelos largos, por la sequedad del aire dentro de la cabina. Procura dar de beber a tu hijo con frecuencia, aunque eso suponga tener que hacer más de un viajecito al cuarto de baño.

Como último consejo, piensa que el tiempo del vuelo es parte de las vacaciones, y que puede ser un momento perfecto para pasar un rato relajado con tu hijo, aprovecha para pintar con él, para hacer un puzzle juntos, para contarle un par de cuentos... por muchas ganas que tengas de leer una revista o echarte a dormir una siesta... resiste!! Y convierte el viaje en un precioso tiempo en familia.

 Tu hijo lo agradecerá inmensamente y se sentirá más animado a portarse bien.